15 de enero del 2026

Declaran a los organilleros Patrimonio Cultural Inmaterial en CDMX

Declaran a los organilleros Patrimonio Cultural Inmaterial en CDMX

La ciudad reconoce oficialmente al oficio de organillero como una tradición viva que debe protegerse, impulsarse y transmitirse a nuevas generaciones


Una decisión histórica para la cultura urbana

La Comisión Interinstitucional del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México aprobó por unanimidad la declaratoria del oficio de organillero como Patrimonio Cultural Inmaterial de la capital.

Con esta aprobación, se realizará un dictamen oficial que será firmado por las autoridades de la ciudad y publicado en la Gaceta Oficial. Esto abre paso a un Plan de Salvaguarda enfocado en preservar la tradición, dignificar el oficio y garantizar su continuidad.


¿Cuántos organilleros quedan en la CDMX?

Actualmente, en la capital se tienen registrados alrededor de 337 organilleros organizados, además de aproximadamente 350 trabajadores independientes que también mantienen viva esta tradición.

Aunque siguen siendo parte del paisaje sonoro del Centro Histórico y varias colonias, el número ha disminuido con los años debido al desgaste de los instrumentos, los altos costos de mantenimiento y la reducción de espacios públicos disponibles para tocar.


Un oficio que sobrevive con ingresos bajos

El trabajo de organillero es una actividad de ingresos variables, pues depende de las propinas de transeúntes y turistas. La mayoría obtiene alrededor de 150 a 300 pesos diarios, lo que se traduce en unos 1,500 a 2,000 pesos semanales, aunque estas cifras pueden disminuir o aumentar según la zona y la afluencia.

Muchos trabajadores rentan el organillo por día y deben cubrir de su bolsillo el mantenimiento, transporte y otros gastos, lo que reduce aún más su ingreso real.


La importancia de la declaratoria

Esta decisión representa un paso clave para la preservación cultural de la ciudad, ya que:

  • Reconoce formalmente una tradición sonora histórica.

  • Visibiliza el trabajo de quienes mantienen vivo el oficio.

  • Puede abrir apoyos institucionales para mejorar sus condiciones laborales.

  • Promueve la formación de nuevas generaciones que continúen esta práctica.

  • Refuerza la identidad cultural de la Ciudad de México a través de su patrimonio intangible.

La declaratoria busca que el característico sonido del organillo siga acompañando la vida cotidiana de la ciudad y continúe siendo un símbolo vivo de su historia.

© Madrazo Informativo.